Tomar la decisión de realizarse un implante capilar es un paso importante, pero igual de importante es saber con quién te lo vas a hacer. No todos los profesionales tienen la misma experiencia, formación ni enfoque, y en este tipo de tratamientos, la confianza y la información clara marcan una diferencia enorme. Por eso, antes de agendar la cirugía, es fundamental tener una charla sincera y detallada con tu cirujano capilar.
Esa primera consulta no es solo para que el profesional te evalúe a vos. También es tu oportunidad para evaluarlo a él, para sacarte todas las dudas y asegurarte de que estás en buenas manos. Un buen cirujano capilar no solo responde con claridad, sino que valora que el paciente se involucre y quiera entender cada parte del proceso. A continuación, te comparto las preguntas más importantes que deberías hacer antes de dar el paso.
Experiencia, técnica y expectativas: lo que tenés que saber
Una de las primeras preguntas clave es: ¿cuántos procedimientos como el mío realizaste? La experiencia del cirujano capilar es determinante. No se trata solo de años en la profesión, sino de cuántos casos similares al tuyo ha tratado y con qué resultados. No tengas miedo de pedir fotos de antes y después, ni de consultar si podés hablar con otros pacientes que hayan pasado por lo mismo.
Otra pregunta fundamental es: ¿qué técnica vas a usar y por qué? Existen distintas técnicas de implante, como FUE o FUT, y cada una tiene sus particularidades. Tu cirujano capilar debería poder explicarte cuál es la más adecuada para tu caso específico, detallando ventajas, desventajas, tiempos de recuperación y resultados esperados. Además, es importante saber si será él mismo quien realizará todo el procedimiento o si parte del equipo asistente tendrá un rol activo.
También preguntá: ¿cuántos folículos se implantarán y qué densidad puedo esperar? Muchas veces, las expectativas no se ajustan a la realidad, y esto genera frustración. Un cirujano capilar con experiencia sabe analizar tu zona donante, calcular cuántas unidades foliculares pueden extraerse sin comprometer la estética, y estimar con honestidad qué resultados podés lograr.
Postoperatorio, seguimiento y riesgos: no dejes nada sin preguntar
Otra área clave es el postoperatorio. Preguntá: ¿cómo será la recuperación y qué cuidados debo tener? El cirujano capilar te dará una guía clara sobre lavado, actividad física, medicamentos, controles y señales de alerta. También es importante saber si vas a tener un canal de contacto directo por cualquier inquietud que surja en los días posteriores.
No te olvides de consultar: ¿cuáles son los riesgos o complicaciones posibles? Todo procedimiento médico, por mínimo que sea, tiene sus riesgos. Un cirujano capilar responsable no los minimiza, los explica con claridad y te muestra cómo se gestionan en caso de que ocurran.
Por último, asegurate de saber qué seguimiento incluye el tratamiento. Algunos cirujanos ofrecen controles por varios meses, mientras que otros dejan todo en manos del paciente después del procedimiento. Elegí un cirujano que te acompañe en todo el proceso, no solo en el quirófano.
Hacer estas preguntas te da tranquilidad, te permite tomar decisiones informadas y mejora tu experiencia general. No se trata de desconfiar, sino de involucrarte de forma activa en tu cambio.
